El diagnostico
interno es el proceso para identificar fortalezas, debilidades, oportunidades
de la organización.
El diagnostico interno, prácticamente se encarga de
identificar las fortalezas y debilidades de una empresa. Junto con un análisis
del entorno externo de una empresa, el análisis interno da a los
administradores información que se necesita para elegir el modelo y las
estrategias de negocio que permitirán a su empresa lograr una ventaja
competitiva sostenida.
Tal diagnóstico es un proceso de tres pasos:
1. Los administradores deben comprender y asegurar el proceso
por el cual las empresas crean valor para los clientes y obtienen ganancias para
su organización, y la función que desempeñan los recursos, las capacidades y
las competencias distintivas en este proceso.
2. Necesitan comprender qué tan importantes son la
superioridad en la eficiencia, la innovación, la calidad, la capacidad de
repuesta al cliente para la creación de valor y generación de una mayor
rentabilidad
3. Deben ser capaces de analizar las fuentes de ventaja
competitiva de la empresa para identificar qué están impulsando su rentabilidad
y dónde residen las oportunidades de mejora. En otras palabras, se debe ser
capaz de identificar la forma en que las fortalezas de la empresa aumentan su
rentabilidad y cómo sus debilidades la disminuyen.
Las áreas funcionales de toda una organización tienen
fortalezas y debilidades. Ninguna empresa es igualmente fuerte o débil en todas
las áreas. Las fortalezas y debilidades junto con las oportunidades y amenazas
externas y una declaración clara sobre la misión proporcionan las bases para
establecer objetivos y estrategias, cuyo fin es aprovechar las fortalezas
internas y superar las debilidades.
Las fortalezas de una empresa que la competencia no puede
igualar o imitar fácilmente se llaman competencias distintivas.

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